Infancia Perdida

Encontrándonos en un mundo apresurado, donde crecer es prioridad para los adolescentes, incentivados por el rápido desarrollo de la tecnología, continúamos nuestras vidas a partir del momento donde descubrimos nuestra autonomía personal. Entonces estamos en la rutina de la vida cuando de repente ¡Paf! Nuestro niño interior se alborota pues ve algo que en su momento era lo más importante. Para un niño una simple caritcatura representa la más grande utopía y se convierte en el univeerso donde se refugia cuando tiene miedo o no sabe donde ir, entonces ese sentimiento completamente olvidado vuelve… a lo que surge la cuestionante
¿Dónde me refugio ahora cuando tengo miedo? A ojo de buen cubero, la mayoría lo hace en el alcohol, otro tanto en los vicios, en la culpa o en al depresión, existen miles de lugares para ocultarse (Y deteriorarse) Ya no puede ser esa inocente caricatura donde todo acababa y ya, especialmente si tuvimos una infancia dura y nos sentiamos identificados con esa tristeza y melancolía que caricaturas como la de Alfred J. Kwak nos ofrecían.  Ante los gritos y el despute extremo familiar lo mejor era pensar que nos ibamos con Alfred por el mundo a buscar a su padre y entre juegos de ajedrez y un topo quien nos guía, nos sentíamos plenos en nuestra imaginación. Mi niña interior se siente contenta al escuchar ese ‘Me siento muy feliz, feliz, muy feliz, hoy me siento tan feliz que no hay penas en mi’ y una tenue calma vuelve. Esa caricatura que claro viene con su propaganda por detrás, hablamos de una guerra fría en pleno proceso, fue el resultado creativo de ese miedo que los creadores debieron haber sentido alguna ocasión. Inspira a no olvidar ni borrar el pasado que si bien ya no existe se le asigna su lugar como fuente para que en vez de refugiarnos en el consumismo ‘to go’ que los que controlan el mundo nos ofrecen como medida más fácil, seamos más inteligentes y usemos ese combustible para CREAR. Ya no somos niños, pero nunca dejamos de aprender de esa etapa y esa infancia perdida, quedada en el olvido si es rescatada podremos comprender muchas cosas que suceden en el presente y si somos capaces de ingresar ene ello podremos inclusive cambiarla en nuestra memoria para que aquellos malos momentos queden cambiados y ya no tengamos esas opciones negativas como default en nuestra cabeza.
Olvidemos un momento ser grandes y complicados ¡Demosle un pase libre a nuestro niño interior para hacer lo que más le gustaba hacer de una forma creativa y propositiva!
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